La técnica de hacer acuarelas es una de las técnicas más antiguas que se conoce aproximadamente del segundo milenio antes de Cristo. La palabra se deduce de Aqua = agua. Característico para la acuarela es la aplicación con barniz (transparente) de pinturas. La atracción especial de esa técnica de pintura se deja describir en pocas palabras:
Las acuarelas fascinan por sus pinturas intensamente lucientes que matizan finísimamente el papel con aparente facilidad. Las pinturas con flujo fuerte posibilitan matices suaves en la pintura. A base de pocos utensilios de pintura que se necesita y el manejo sencillo, la pintura a la acuarela ofrece una entrada económica en una actividad creativa.
Es decisivo para la calidad de una pintura, la estructura de la superficie del papel de acuarela. En eso se distingue entre Torchon, áspera, extremadamente áspera, mate y satinada. Cuanto más alto las expectativas de la técnica de la pintura, tanto más resistente tiene que ser la superficie del papel. Papeles baratos se componen normalmente de 100% de celulosa, los papeles nobles de alta calidad de 100% algodón (Hadern). Hay también papeles de acuarela que son fabricados por una mitad de Hadern y otra de celulosa. El fondo clásico de pintura para pinturas de acuarela es papel blanco claro o blanco natural. Cola hace que el papel sea más impermeable al agua, y las pinturas secan más lentamente.
El agua juega el rol más importante en el proceso de la acuarela. La pintura aplicada con mucha agua sobre papel blanco, deja entrelucir al papel. También pocas cantidades de pinturas en capas finas y transparentes, en el caso de las pinturas de acuarela de alta calidad, son de una luminosidad intensiva. Para la pintura a la acuarela es imprescindible un pincel de buena calidad. También en estado mojado, tiene que formar una punta perfecta. Además, el pincel tiene que reaccionar a la presión más liviana de la mano y nuevamente elevar sus pelos con presión disminuyente.
Todo el “secreto” de la pintura a la acuarela se basa en sí en tres principios fundamentales de la técnica de pintura: el barnizar, el lavar y el granular.
El barnizar (Técnica en seco)
La pintura fuertemente diluida se aplica sobre el papel seco o sobre áreas de pintura ya secadas. Las áreas estando una al lado de la otra, no deberían mezclarse. O se debería esperar hasta que la primera área se sequé o se debería dejar un borde seco entre las áreas. Después del secar se puede poner finalmente otras capas encima. De esa manera se logra tonos más oscuros de colores o mezclas ópticas.
Con la técnica del barnizar, los colores no logran el brillo de la técnica aguada.
El lavar – (técnica “mojado sobre mojado”)
Con la técnica „mojado sobre mojado“, se aplica pintura con mucha agua diluida sobre el papel mojado o húmedo. Mediante esa técnica nacen flujos suaves de pinturas y límites borrosos y fluidos de cosas. Es muy impresionante qué formas se pueden crear. Hay que tomar en cuenta durante el mojar del papel con la ayuda de una esponjita o mediante remojar en una tina que no se forman charcos sobre el papel. Sino, en los charcos se puede concentrar pintura que seca con bordes muy afilados.
Sobre todo áreas grandes como p.ej. el cielo y fondos, se dejan representar excelentemente con esa técnica.
Con la técnica de “mojado sobre mojado”, se comienza con una aplicación de pinturas claras que se mezclan fuertemente, sobre un área grande. Con el tiempo de trabajo avanzado, se utiliza cada vez más pinturas más oscuras que después del secar del papel se mezclan siempre menos. Detalles importantes se pone con un pincel pequeño sobre un fondo secado.
El granular
Mucha pintura se lleva con poca agua y con una posición del pincel extremadamente plana sobre una superficie áspera de papel. Las partes altas absorben la pintura y en las profundidades del papel dónde no se queda ninguna pintura, se forman las así llamadas lucecitas blancas.
Recomendación de papel de Hahnemühle
Para que papeles y cartones sean aptos para pinturas de acuarela, esos tienen que ser resistentes a aguadas. Tal es la aplicación especial de cola que se deja mojar el pliego perfectamente, sin embargo con eso ni pierde la estructura de la superficie, ni se diluyan las fibras de papel.
Además, la pintura tiene que ser tomada del papel por igual. Una formación de perlas hasta de manchas mediante irregularidades en la superficie no se deben registrar. La acuarela tiene que dejarse lavar con una esponja varias veces para eliminar pintura todavía mojada. Si se trabaja sobre superficies mojadas, tiene que ser asegurado una mezcla exacta de pinturas.
Otro criterio es un colorido blanco con alta resistencia a la luz que protege mucho tiempo contra el amarillear. Todos los papeles de acuarela Echt Bütten de Hahnemühle como también los papeles de acuarela Akademie son libres de ácido por medio de la encoladura neutral y por ende de la más alta resistencia al envejecimiento según DIN 6738 e ISO 9706.
Las superficies mates se utilizan para representaciones decentes, las superficies ásperas se aprovecha para el efecto de la obra de arte y provocan representaciones fuertes hasta en forma de relieve.
Para principiantes se recomienda sobre todo la selección Aquarell-Selection de Hahnemühle. Ese bloque de 17 x 24 cm o 24 x 32 cm consta de 12 diferentes calidades de acuarelas de Hahnemühle con diversas estructuras de la superficie y gramajes para encontrar el papel que corresponde a las aficiones personales.
Para técnicas de pintura en seco y también para el sector escolar, se recomienda el papel liviano de acuarela de Hahnemühle Allegretto 150g/m²
o Toscana 200g/m².
Para principiantes y avanzados, se ofrecen sobre todo los cartones gruesos de acuarela de Hahnemühle Burgund 250g/m², Britannia 300g/m² y Cornwall 450g/m².
Quien prefiere una estructura de la superficie especialmente extraordinaria, encuentra un papel interesante en el cartón de acuarela Torchon 275g/m².
Como cartón estándar de acuarela, se recomienda la calidad Hahnemühle 200/230 g/m², un cartón acuarela de tina, como pliego con borde auténtico de Bütten y marca de agua.
Para el acuarelista experimentado, se recomienda la calidad Hahnemühle 300g/m². Tiene una estructura fina y fácil de agarrar de la superficie sobre la cual la pintura se queda fuertemente parada. En el caso de la técnica “mojado sobre mojado”, la pintura casi no desangra y puede ser manipulada excelentemente.
Papeles profesionales de Hahnemühle son el cartón acuarela de tina William Turner 300g/m² de 100% Hadern, el cartón acuarela de tina Tiepolo 450g/m² como también del cartón acuarela de tina Leonardo 600g/m².