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Criterios de Calidad de papeles - Traditional FineArt

Desde 1584, calidad se escribe en nuestro caso con mayúscula. Una empresa que está existiendo más de 400 años, produce claramente según los estándares de calidad más altos. Sin esa fuerte orientación hacia papeles de alta calidad, una tradición empresarial tan larga no fuera explicable. Y nuestro actual liderazgo en el mercado internacional es naturalmente una obligación, siempre proporcionar la calidad más alta de “Made en Germany”.

Composición del material

Define fundamentalmente la calidad del papel. No sólo la apariencia, sobre todo también su solidez y resistencia dependen en gran parte de la calidad de las materias primas usadas. Según la clase de materias primas, se distingue entre papeles traposos, sin madera o con madera. Papeles de trapos consisten de 100% de celulosa de lienzo y/o de algodón y son por ende los papeles de absolutamente primera Papeles traposos consisten en general de 50% de trapos y de 50% de celulosa. Después vienen los papeles más económicos que se produce de 25% de trapos y por lo demás de celulosa.

Superficie del papel (mirada desde arriba)

La condición de la superficie del papel es un alto criterio de calidad y decisiva para la calidad del trabajo posterior. Cada papel es de dos caras, es decir la cara que estuvo durante la fabricación en contacto con la criba, se llama cara de criba (parte trasera). Muchas veces está marcada por la criba y un poco más intranquila. En el caso de papeles de colores aparece en la mayoría de los casos más oscura porque los pigmentos de color se ponen hacia abajo.
La parte delantera se llama cara de fieltro o cara bella porque entra primero en contacto con el fieltro. Es más equilibrada, normalmente más clara porque las fibras se pueden recubrir libremente. También el componente de cargas es más grande. Además es importante la lisura
– o sea si es lisa por máquina o satinada

Claridad, capacidad de recubrimiento (opacidad) y transparencia

Con la transparencia se deja analizar si se trata de un papel molido (molido por despedazar o en alemán “rösch”) o finamente molido (molido mugrientamente por aplastar). La capacidad de recubrimiento (opacidad) depende por un lado del grosor del papel, pero por otro lado un alto porcentaje de materia de relleno provoca una alta capacidad de recubrimiento. La transparencia, el “traslucir”, es en la mayoría de los papeles no deseada. En el caso de papeles de dibujos transparentes o detallados es al revés. Esos papeles son de gran valor si la transparencia es extremadamente alta. Es especialmente importante para calcos heliográficos y la microversión cinematográfica de dibujos puros.

Encoladura

La encoladura es de gran significado primeramente para papeles de escribir y dibujar, pero también para todos los demás papeles. La encoladura del papel fija a las fibras y cargas. Tiene que ser proporcionada y dosificada de tal manera que se producen líneas exactas durante la aplicación de la tinta y también de la tinta china para dibujar y que en la parte trasera no llega a ninguna perforación del color. Hay dos modos de encoladura, la aplicación en la materia y en la superficie. En el caso de la encoladura en la materia, ya en la tina (Bütte) se agrega la cola a la mezcla de fibras. En cambio, en la encoladura en la superficie, la cola se aplica posteriormente a la superficie ya secada del papel. Una aplicación mala e insuficiente de cola se reconoce por las líneas desbordadas y dentadas que a veces perforan incluso el papel, o por el arrancar, la desligación de las fibras de papel de la superficie.
Papeles con una fuerte encoladura se reconoce por la formación de una capa mugrienta en el momento de mojar el papel.

Solidez

Según el uso de los papeles, se aplica diferentes métodos de pruebas para poder sacar conclusiones respecto a la solidez. Hay p.ej. la fuerza de rotura, la resistencia al estallido, la longitud de rotura, el alargamiento, el desgarro, la solidez de fieltro y la rigidez.

Gramaje y volumen (el grosor)

Se entiende por gramaje el peso de un metro cuadrado de papel, la unidad es g/m². Hasta un gramaje de 200 g/m², se habla de papeles, a partir de 200 g/m² y arriba de cartón o en caso de malas calidades de cartulina. Importante es el grosor correspondiente que se mide en micrón. De eso se puede reconocer si está presente un papel denso y cargado de material de relleno o un papel extremadamente voluminoso.

Dirección del movimiento

Casi cada papel muestra una dirección del movimiento porque según la velocidad de la máquina, las fibras se alinean más o menos en la dirección del movimiento de la criba. Quiere decir, la dirección en la que se mueve el papel sobre la máquina de papel, se califica como la dirección de la máquina o también dirección del movimiento o longitudinal. Si se moja el papel, sucede una hinchazón / un alargamiento del papel y precisamente siempre más fuerte en la dirección transversal que en la dirección del movimiento.
Con la dirección del movimiento, se dejan lograr o explicar los siguientes efectos:

    1. la resistencia al desgarro es más grande cruzando la dirección del movimiento
    2. el alargamiento es más grande cruzando la dirección del movimiento
    3. si se moja un papel, las olas pasan a lo largo de la dirección del movimiento
    4. el cambio de dimensiones en relación a diferentes humedades atmosféricas es aproximadamente 1:10 entre longitudinal y transversal

Por las razones arriba mencionadas, la dirección del movimiento del papel es de extraordinaria importancia para la transformación. En la fabricación de bloques, la dirección del movimiento del papel tiene que ser paralela al lomo del bloque. En caso contrario, la humedad de la cola de encuadernación provoca una extensión a través de la cual el papel se hace ondulado. En la práctica la dirección del movimiento se deja averiguar fácilmente rasgando el papel en el lado largo y corto. Si el desgarro es relativamente limpio y recto, se ha rasgado en dirección del movimiento. Corre el desgarro de una manera diagonal y dentada, se ha rasgado cruzando la dirección del movimiento. Si esa prueba mínima no resultara clara, se puede poner un pedazo del papel sobre un trapo mojado y después de un tiempo observar la formación de canales en dirección del movimiento.

Envejecimiento del papel

La resistencia al envejecimiento de los diferentes papeles depende en primer lugar de la calidad de las materias primas usadas. Para productos de vida corta como p.ej. periódicos, embalajes, etc. tiene una importancia insignificante. Cada persona ya observó una vez que fuerte amarillea un diario en la luz del sol. En ese caso se manifiesta el alto contenido de madera de aquellos papeles. El envejecimiento del papel es un proceso que se encuentra en bibliotecas, museos, etc., hasta en departamentos normales y que cada libro experimenta sobre mucho tiempo hasta la destrucción total. La causa para este procedimiento lento es el sulfato alumínico que se añade a las fibras para precipitar la cola resínica.
Primero se produce del ácido resínico con una solución alcalina, el así llamado jabón resinoso. El jabón resinoso, llamado serinato sódico, es fácilmente hidrosoluble. Sin añadir el sulfato alumínico, el jabón resinoso se derramaría sin promover ninguna encoladura. El sulfato alumínico forma resinato alumínico el que envuelve las fibras insolublemente y las encola entre sí. Esa transformación no ocurre a nivel cuantitativo, sino siempre se queda en el papal una parte de ácido libre (ácido sulfúrico) o sal que reacciona ácidamente. Celulosa consiste químicamente en puros materiales de azúcar que están enfilados como en un collar de perlas. Se lo puede determinar también como poliazúcar. Mediante el ácido libre, combinado con humedad, la fibra celulósica se descompone (se habla de hidrólisis ácido), el azúcar producido con eso es alimento para microbios y hongos. Todos los efectos juntos tienen las siguientes consecuencias:    Lentamente el papel pierde su blancura y se rasga fácilmente. Eso llega a tal extremo que un viejo libro en el pasar hojas se descompone en pequeños pedazos. Papeles que están almacenados más húmedamente, comienzan por medio de la invasión de microbios a oler a enmohecido. También se observa la formación de manchas y bordes oscuros. Muchos libros y obras de arte se perdieron por esa razón.
Aunque la descomposición ya es conocida desde hace tiempo, la encoladura resínica todavía es extendida más ampliamente. Poner remedio a esa situación, se logra solamente por medio de la aplicación de la así llamada encoladura neutral que también se utiliza en todos los papeles de Hahnemühle.
Esa encoladura es posible recién desde hace aproximadamente 20 años y es utilizada para la fabricación de papeles absolutamente estables y resistentes al envejecimiento. Para evitar el efecto del envejecimiento, todos los papeles artísticos son amortiguados con carbonato cálcico y muestran un valor de pH de por lo menos 7. Todas las calidades de Hahnemühle están amortiguadas con por lo menos 4% de carbonato cálcico y tienen un valor de pH entre 7,5 y 9,5.